domingo, mayo 12, 2013

Tentempié




Tentempié
Joaquín Ortega

Una vez aullaron
Obras que resucitan ogros de lado y lado
Hacen recordar los cobertizos
¿Los edificios que son islas?
Aquellas
-Otra vez-
Piedras que pican el viento
Llamándose por un nombre sin ninguna razón
Siendo gente de maña puntual
Duermen en la tarde
Pertenecen a una sonora ingenua
A una laya que sisea exageradamente
En la sombra del árbol cortado y los números inalterables
Su silencio es el de los pasos a media noche
Con agua en los tobillos y fuego en la mesa brillante
Nada ha probado tanta devoción como la del varón
Atendiendo
A la belleza ida
Acostumbrada ahora al temblor de manos
Al chiste en viejo acento
Y al alimento a medio comer
Habiendo tanta peonía y piedra mágica
De ningún modo habrá augurio para la sorpresa


1 comentario:

Aarón León dijo...

HUNGRY BY HUNGRY!