miércoles, febrero 22, 2012

Carpeta Perro

 
Carpeta Perro
Joaquín Ortega

Morir como un perro de casa
Bienvenido en los dientes completos
Aplaudiendo standards en una fonda anglo
Riendo peleas vetustas
Para que no haya más parentesco
Justo en los soplos coagulados
Del dictamen parcelado
Recogiendo por aplausos
Café y tabaco con tanto ahumado en común
Marico como el que te enseñó a nadar
Marico como el que te dibujó el mundo hasta más allá de la ventana
Marico como el que jodió al marico que quería joderte
El amor amanece desde el foso donde zarandeas la risa
Tantos días adivinándose las patadas del Asia y los ilícitos exiguos
De los dormilones en carrito
De los defensas con cara de narcos
De los bigotes sin peculiaridad
De los que te responden sin buenos días las sonrisas y la cortesía a tono necesario
Porque si no anexas broncas no eres su naturaleza
No eres su ruido primordial
No eres su sombra empastelada a remos radiales
Confitadas en su oscura pátina de persona hosca
Sin maldecir se la llevan toda consigo
Comiendo un pan que te rompe las encías
Asústate de esos zapatos a lo lejos en posición de gatos al acecho
Prepárate para el cuadernillo de funcionario
Del cortabolsas en las sombras
No niegues nada
Eso está bien visto


lunes, enero 16, 2012

Metrópoli


 
Metrópoli
Joaquín Ortega


Fuimos niños sin estar al tanto
De lo visto
Que rompía calles
Deshabitando dolores
En las sabanas resecas
Claramente se apelaba a
Beber agua de animales calientes a
Dormir por un breve siglo y para siempre
Tus hijos buenos, Padre
Son silentes y obsequiosos
Los amas tanto a ellos
Que dejas pasar el tiempo quemado
Entre comas
En las trochas de la lujuria
Quien va por un bocado
Modifica
Retribución por silencio
Uno que dibuja las alturas espesadas con rayas negras
Anclados al recuerdo de los montañistas
Alegres de dolor a la vuelta
En un tramado de pulmones que silban contra el frío
Una ventana que muestra familias
Se cansa de agruparlos
Evadiendo ser unánimes


Pensando en escribir algo sobre tu boca
La que prueba pan y marcha humos
La que habla de los robos y
Se sorprende ante los años de los tíos
La boca que se queja
Que trabaja
Que perfuma
En primeras personas
La pompa de los pasajes
El pasillo herrado por los dequeísmos
La quiebra entre las playas
Los animales con viajes dentro
Sobre tu boca una lengua menos humana
Más parecida al jean viejo
Cortado por pulgares diminutos
Defiende un pedrusco del paraíso


En esa metrópoli
Hay que aprender a mirar de lejos
No hay cera que separe a la sombra dirigida
Desde la pieza fría que se hunde en el mar
En esa metrópoli
Cada peligro está habituado a un material múltiple
Tras algunas puertas
Protegidos por los símbolos invisibles
Van salando sus frontales de víctima
Las familias gastan verbos y se confía
En cada rostro desconocido
Tanto como puedas acelerar el paso
Ojos que figuran no tomar nota
Son semáforos de cuenta regresiva
A la nueva sed que pica en la noche
La que engaña cada hora
La que rebasa al sol  
En la metrópoli
Que compra el emparejo
No hay razón para pensar en un largo mañana
Cortos adioses
Largas bienvenidas
Como si con eso bastara
Para calentar los carbones y derretir los miedos
Se desvanecen lágrimas y guerra
Contra los mártires
El pié no ha calzado
Solo algún niño se premia sin saberlo
Frente a un helado compartido
La mañana suena con su voz de caja imperfecta
El antifaz de la laca y el peine contra los confesos
Se cruzan las manos en carácter de permiso
Para vivir con quien te topas en el cruce
Con el que vive en el silencio de los ojos cerrados
Quien te espera sin saberlo
Ríen los erectos de grito ahogado
Los frescos de la pesadilla infantil
De la manzana que rueda de la bolsa
Para ser sacrifico
Entre el concreto y el pantano
Una pausa entre motores
Y seguir bailando con una bandera contra el viento
Viendo de lejos los asientos
Los relojes detenidos
Los bucles orquestados


lunes, septiembre 12, 2011

Ciudades


Ciudades
Joaquín Ortega


Los abrazos que duermen y que son ciudades
No obstante el oscuro disfavor del molde seco
Los perdones blancos imitan curvas para vagar al filo
En la fatiga pan salado del olvido en delación y cien teatros
Los otros
Los pellejos húmedos frente a la sala vacía
Aplanan la memoria que cae al lago en el que las cámaras
Te participan que fuiste
Invitado de hurto
De pasillo iluminado
Abrazos dormidos que son ciudades
Afilando al socaire los pomos y las bicicletas quemadas de risas
Sin raíz
Al jornal llevar lumbre para ofrecer a boca y encierro
Distraer el miedo que te compra la habitación antes de terminar la feria
Insolación debajo un toldo
Descuida la borda
En la palabra para disminuir en el tiempo
Porque
Los abrazos que duermen y que son ciudades
Aparejan el bronce
Que es acuerdo
Y el rejón

 

sábado, septiembre 03, 2011

Mene Grande Oil



Mene Grande Oil
Where do we go now?
Guns and Roses

Cuatro salvas sobre una muchedumbre
Oculta en la barbacana y el caudal entre las piernas
Sobre nalgas a manera de barajas
Escondite para otra montaña de rejones
Buscando en un viaje lo que resignaste aquí
Mirando desde atrás de un grupo
A ver qué dicen las palabras frente al marco verde
Filas de vacaciones intranquilas
Venir ancho
Temperar frente a un fanal de céfiro corriente
Contra las aprensiones guardadas por ruido en frente de jaleos
Decidiendo por el tiempo y contra él y no en usanza
El bastón que soporta al hombre golpeado por el sol
Sonea para ella
Vestida de teatro
Amarilla de placenta
Cargada de trazas en tu mente
Todas contra la edad
No obstante sus recuerdos
Colonia de olvidos sus señales desatendidas
Funerarias de capricho
 ¿A dónde ir que no sea como una firma fuera del timbal vacío?
Al pie de la escalera con la corona compartida