lunes, marzo 19, 2007

Avenida

Francisco de Miranda un línea sorda para los puños hogar de Dios a varias cuadras en la memoria mesa vieja obturada para trucos dolidos casi muertos anhelantes al oído con la tierra en las manos miraban para andar con fresca vieja inútil perdida en la casa por todos visitada amistad más memorable encuentro con la búsqueda fuera de la cita

2 comentarios:

sergiomarquez dijo...

En la Miranda, las putas huelen a tasca.

Anónimo dijo...

Al lado del meson de andres hay un edificio que es como un volta v.i.p. Si es que eso pudiera existir. Chacao buenas putas son orgullo