Yo era un niño que observaba la luna llena y que le tenía miedo a los apagones, que no confiaba en los gatos hasta que un día, uno negrísimo rozó mi mano izquierda.
Al cabo de un rato se trepó a mi regazo y ganó mi mano derecha para sus caricias.
Obtuvo mi confianza para comer de mis pestañas -que luego escupiría sobre mi frente-
Secas las amontonaba para luego pasarme sus tetillas y su sexo cerca de la boca -apretada con fuerza hacia sí misma víctima de una higiene heredada-
Al finalizar sin éxito su primera tentación, se bajó de mi frente.
Quedé tumbado de espaldas, sólo para verlo transformarse en niña, bailando desde una pantalla, dibujando una serpiente.
Y me hizo que la amara, y que luego las amara a ambas, pero allí no había aventura ni nada nuevo -ni siquiera viejo-
Todo se resumía en la misma insulsa y rutinaria vuelta alrededor del borde de un caldero.
Salté de esa hojilla circular que hacía tiempo había perdido el filo.
Perdí la partida curtiendo lo distante.
Así, a solas escribo y a solas muero, sin interés por otra huida y sin siquiera interés por el miedo.
8 comentarios:
muy, muy bueno
abrazos
YT
escribes muy bien transmites tus emociones a través de tu escritura...
pude imaginar cada acción de tu historia. cuidate saludos.
gracias anonimo
graicas mubrecomplicated
gracias a ambos por leerme
saludos!
Me ha encantado.
Sigue escribiendo!
Ni siquiera miedo a ti mismo...
hola
paso para decirte que tu blog esta muy bueno algo muy ingenioso
y aprovecho para decirte que soy nuevo en el mundo del bloog
y me gustaria que me dejes unos comentarios acerca de mis obras de arte que quiero compartir con todos...
bueno
muchas gracias :)
gracias a Irene, a Dinonat y a memorias...por leerme
un fuerte abrazo
Joaquin Ortega
Qué imágenes... y... perdí la partida curtiendo lo distante?
Me encanta.
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